DESAFÍOS DE LA SOCIEDAD CIVIL FRENTE AL TRIUNFO DE MICHELLE BACHELET
Declaración Pública de la Asociación Chilena de Organismos No Gubernamentales ACCIÓN.
1.- En los últimos días, los chilenos y chilenas hemos vivido con satisfacción la escena final del proceso electoral que ha llevado a la primera mujer a la Presidencia de la República en Chile. Debemos, sin duda, preguntarnos sobre los significados de estos hechos: si se trata de un significativo cambio cultural en los chilenos -que a su vez simboliza un avance en el campo de la lucha contra las discriminaciones en la Sociedad Chilena- o, más bien, se trata de un hito en un largo proceso del cual queda mucho camino por recorrer.
2.- Cualquiera sea la respuesta a estas preguntas, sabemos luego de la efervescencia y emoción vivida en estos días, que la elección de Michelle Bachelet no habría sido posible sin la movilización que durante años han desarrollado los sectores más progresistas de la ciudadanía y, en una perspectiva más larga, a la lucha del movimiento de mujeres por incorporarse a la política desde los tiempos de la elemental lucha por el sufragio.
3.- Sin embargo, como integrantes de la sociedad civil estamos conscientes que este hecho no implica un cambio automático para abordar de manera más eficiente los problemas que enfrenta Chile. La secuela de desigualdad, la inseguridad social, la precariedad en el empleo; los sistemas injustos y discriminatorios en ámbitos de la salud, educación y la vivienda, sumado a la exclusión de grupos significativos de nuestra sociedad, responden tanto a condiciones históricas como a elementos estructurales inherentes al estilo de desarrollo asumido por nuestro país. Éstos, sin duda, siguen siendo desafíos y serán tema de agenda futura, constituyendo retos de la nueva administración, ante lo cual estaremos expectantes.
4. Sabemos por experiencia que el nuevo contexto impone para los actores de la sociedad civil y, en particular para el sector de las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo, desafíos y tareas -de los cuales nos hacemos parte- para impulsar los cambios que se precisan en nuestro país, los cuales requieren inevitablemente de la movilización ciudadana y la elaboración de una agenda que transforme en proyecto político esta voluntad de cambio.
5. Una Sociedad Civil “vibrante”, como lo expresa el programa de gobierno de Michelle Bachelet, requiere que este sector avance en la articulación de su constitución orgánica y también la definición específica de desafíos programáticos y propuestas. Se precisa, además, una mejora cualitativa de las relaciones institucionales con el Estado, a través de mecanismos nuevos y audaces de participación, además de la voluntad de un Estado para escuchar a los ciudadanos y ciudadanas.
6. En este nuevo período, nuestro sector como lo ha hecho durante años, continuará trabajando persistentemente por más democracia, más participación, más justicia social y más ciudadanía para Chile.
ACCIÓN, Santiago, 19 de enero 2006.

